Vestigios de la Cocina Azteca Mexicana

Tacos al Molcajete1

De las más famosas cocinas del mundo, es sin duda la cocina mexicana y no es difícil imaginar por qué ha ganado un lugar importante internacionalmente. Sin duda, la mezcla inigualable de sus sabores y colores vibrantes, hacen que estos platos sean muy apetitosos.  México huele a chocolate, a chile, a maíz, a carnitas!

Recientemente tuve la oportunidad de visitar la capital mexicana y probar algunos de sus platos más representativos.  Empecemos con los caldos…hay un sin fin de sopas que se toman usualmente como entrada.  La amplia lista incluye la tradicional Sopa de Tortilla, la Sopa de Flor de Calabaza, el Pozole Rojo y la Sopa de Frijoles.

Nosotros escogimos el Caldo Tlalpeño, el cual es un caldo ligero con un toque medio de picante, característico del chile chipotle.  Este caldo consta de pollo deshilachado, zanahorias y papas blancas en tiras delgadas, cebolla y tomate licuado y hay quienes le ponen garbanzos.  Lo acompañamos con trozos de aguacate, queso oaxaca (el cual también se usa para los tacos y tiene una consistencia chiclosa) y unas gotas de limón fresco.  Una opción liviana y con mucho sabor.

Para los refrescos o “Aguas frescas” como les llaman en México, hay una extensa variedad para escoger.  Empezando por la Horchata, bebida tradicional hecha con arroz, leche y canela, la cual acompaña muy bien los platos picantes mexicanos.  También probamos el Agua de Jamaica, hecha con flor de jamaica o lo que aquí en Panamá conocemos como Saril, con la diferencia de que no lleva jengibre.

Si eres amante de las limonadas, te recomendamos probar el Agua de Limón con Chía,  una opción refrescante debido a que para hacerla usualmente muelen todo el limón con cáscara y luego lo cuelan, lo que le da un sabor muy particular.  Al agua de limón se le añaden semillas de Chía que al combinarse con el líquido forman una especie de “gel” debido a la fibra soluble que contienen, lo que nos ayuda a sentirnos saciados y también a retrasar el aumento de azúcar en la sangre.  Es considerado un super alimento por ser una fuente de fibra y antioxidantes, calcio, proteínas y ácidos grasos omega 3 de origen vegetal.

En Nuestra visita a Teotihuacán, nos explicaron cómo estaba compuesta la alimentación de los primeros pobladores indígenas de México.  Recolectaban maíz, calabaza, frijoles y cultivaban el Maguey, un tipo de cactus cuyo nombre científico es el Ágave del cual se obtiene el Pulque y el Mezcal, bebidas alcohólicas que se consumen actualmente.

Estuvimos frente a un Maguey grande en cuyo corazón se estaba fermentando el Pulque, bebida prehispánica que era considerada un néctar divino y sólo la consumían los sacerdotes.  Es una bebida dulce de consistencia lechosa y puede alcanzar hasta 7 grados de alcohol.  Esta fue la bebida alcohólica más famosa a principios del siglo XIX hasta que el Mezcal y el Tequila llegaron para destronarlo.
También probamos un plato muy típico:  El Molcajete con carne de res,  cerdo, chorizo, tomates y nopal asado.  El Nopal es una fruta que se obtiene del cactus denominado Opuntia y la utilizaban los aztecas en sus preparados medicinales.  Hoy día, el consumo de esta fruta sigue siendo muy importante en México, se consumen unos 6,4 kilogramos de esta planta por año, per cápita.  A mí me encantó el nopal asado, me supo parecido al pimiento verde, pero con mucho más sabor.

El Molcajete es un recipiente tipo mortero, hecho de piedra de origen volcánico, que se usaba desde épocas prehispánicas para triturar diferentes alimentos como semillas, granos, y vegetales para preparar salsas.

Al regresar de nuestro tour por las pirámides de Teotihuacán, luego de haber subido todos los escalones de las Pirámides del Sol y de la Luna, le pedimos a nuestro guía, el Señor Andrés, que nos recomendara un sitio para comer comida auténtica mexicana y nos recomendó el restaurante El Cardenal.  Hay uno ubicado en el Centro del Distrito Federal y otro en el barrio de San Ángel.  Tenía muchas ganas de comer un auténtico mole, pero no quería comer mucho picante, así que ordené una especie de mole conocido como Manchamanteles.

El Manchamanteles es una combinación de sabores dulces, salados y picantes en un guiso, siendo un plato originado en Oaxaca.  Consiste de carne de cerdo o de pollo mezclado con frutas cocidas en una salsa de mole rojo.  El resultado es simplemente delicioso, tenía el dulce del camote, del plátano maduro, la piña y la manzana, el picante ligero de los chiles anchos y mulatos, mezclado con maní o almendras molidas, una mezcla exquisita.  Lo  acompañé con tortillas de maíz, pero también se puede comer con arroz blanco.  Muy recomendado!

La historia del Mole se remonta a la época precolombina.  Se dice que los aztecas preparaban este platillo para los “grandes señores” y era llamado en lenguaje náhuatl “Mulli” que significa Mezcla.  El Mole es una salsa hecha a base a chiles, semillas y especias, entre otros ingredientes, incluyendo a veces chocolate. Hay muchos tipos de mole pero el más conocido es el mole poblano, de color chocolate oscuro, que se come usualmente con pollo.

Los diferentes tipos de mole los podemos encontrar en los distintos Mercados de la Ciudad, como el Mercado del Centro y el Mercado de Coyoacán y los venden incluso empacados al vacío, para poder llevarlos de viaje.

Mientras paseábamos por el barrio de Coyoacán, vimos una calle repleta de puestos de comida y nos aventuramos a probar unas Quesadillas de Huitlacoche en tortilla de maíz azul.  Y qué es el huitlacoche?  Es un hongo parásito que crece en la superficie del maíz el cual tiene un sabor exquisito y es considerado un manjar mexicano.  Contiene aminoácidos y ácidos grasos esenciales para sustituir cualquier carne.  Las quesadillas que probamos estaban deliciosas, especialmente con el queso oaxaca o queso de hebra derretido.

Para complementar, nos fuimos a la Cervecería Centenario 107, en la Colonia del Carmen, que ofrece cervezas artesanales mexicanas, entre las cuales pudimos probar La Catrina, Cucupa Clásica, Cucapa Obscura, Poe y la Calavera Dubel de Abadia.  También hay cervezas nacionales e internaciones clasificadas por país.  Es común acompañar las cervezas con Clamato o jugo de tomate.

 

Cerca de este sitio también visitamos el bar La Celestina, en donde entre amigos disfrutamos del tradicional mezcal, el cual lo puedes tomar en shot o mezclado con moras, albahaca, azúcar y limón, o si prefieres el tequila, las margaritas de mango estaban buenísimas.

Espero que hayan disfrutado este breve resumen de los variados platos y bebidas que probé durante mi estadía en Ciudad de México.  He quedado muy sorprendida con la variedad gastronómica que ofrece este hermoso país y con muchas ganas de regresar para probar nuevos sabores y compartirlos con ustedes en un próximo artículo de Sazón Online.

 

Por:  Diana Riba

Abril 2014

 

Comentarios

ya conseguimos en Panamá el Aceite de Aguacate?
se puede usar en vez del de oliva para aderezar ensaladas o para vertir un poquito sobre arroz blanco…su sabor es único, realmente diferente y tan saludable porque aumenta los niveles del “buen” colesterol